A nadie le suenan raro estas palabras: cambios hormonales. Destrás de ellas todo un mundo de cambios que nuestro cuerpo y mente acusan con el paso del tiempo y sus modificaciones. Y las uñas no son una excepción.

Los cambios hormonales pueden hacer que las uñas se vuelvan más secas, porosas y se rompan con facilidad. Y por supuesto, esto tiene consecuencias en la forma en la que los esmaltes y otros tratamientos van a adherir sobre nuestras uñas. Un cambio hormonal importante puede conllevar que alguien que no presentaba problemas particulares con la duración de los esmaltes empiece a tener problemas, y vice-versa.

Pero no exageremos nada. Pese a que tengamos, nosotras las mujeres, cambios hormonales regularmente, esto no quiere decir que tengamos que echarle la culpa cada vez que tengamos un problema de adhesión con nuestro esmalte normal, permanente, gel u otros sistemas.  Para que dicho cambio produzca consecuencias notables, se estima a entre 4 a 6 meses el tiempo que las hormonas actúen y las consecuencias se hagan visibles. Muchos de estos cambios se deben, en muchas mujeres, a toma de contraceptivos, el embarazo o la menopausia, principalmente.

Problemas relativos a las tiroides pueden cambiar también nuestro sistema hormonal. La glándula de la tiroides constituye el regulador hormonal de nuestro cuerpo, por decir así. Evidentemente, si existe algún problema con ella, nuestro sistema hormonal se resentirá. Una enfermedad de tiroides puede causar onycholysis, es decir, la uña se despega progresivamente del lecho y se vuelve opaca, pudiendo despegarse por completo hasta romperse.

Espero que todo esto os ayude a comprender un poquito más y mejor que nuestras uñas son el mejor indicativo, en la mayor parte de los casos, de los cambios que atravesamos a lo largo de toda nuestra vida.

Fotos: Pinterest, Lalibido, lillechiro, Serena

 

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