¡No te muerdas nunca más las uñas!

La mala costumbre de morderse las uñas, denominada onicofagia, es un problema no sólo estético, también de salud y psicológico, que se suele tratar como un trastorno nervioso aunque denominado como no grave. Afecta a un gran número de personas de cualquier género y de cualquier edad y, aunque a aquellos que no tienen ese hábito les resulte difícil de creer, es más complicado dejar de hacerlo de lo que parece. En muchos casos hay que recurrir a tratamiento médico y psicológico.El aspecto estético es el más evidente: uñas con mal aspecto, piel de los laterales con heridas visibles… Muchas de las personas que se muerden las uñas se avergüenzan del estado de las mismas y rehuyen las cremas, manicuras, etc. Quizá un error, ya que si vemos nuestras uñas arregladas, la idea de maltratarlas será menor. Darse un premio de vez en cuando con una buena manicura hace que la motivación para mantener las manos perfectas aumente. Hay que proporcionarse mimos y cuidarse con buenos productos que nos ayuden en el camino de mantener las uñas sanas, por ejemplo, con un buen endurecedor y fortalecedor de uñas. En essie contamos con `millonails´ que  sirve de escudo protector para las uñas y las fortalece para que no se rompan, esencial para ir viendo resultados.

 

En cuanto al tema de salud, el “comerse” las uñas puede llevar a un mal crecimiento de las mismas, presentando estrías, y malformaciones. Pero no sólo ellas sufren, el resto del cuerpo puede verse afectado por este mal hábito. Los dientes, sobre todo los incisivos, al estar en constante roce uno con otro pueden desgastarse y por tanto verse recortadas las piezas. Se pueden llegar a sufrir problemas parasitarios intestinales, virus, bacterias, hongos… Vamos, que morderse las uñas no compensa. Y siempre, siempre, hay que tener presente que las cutículas tienen una función protectora. Son las encargadas de resguardar la uña y la piel de alrededor. Cuando se muerden, estamos poniendo en peligro la salud de la uña y aumentando la posibilidad de infecciones. Por ello hay que prestarle especial atención con productos especialmente diseñados para ellas, como `apricot oil´ que se aplica en el contorno de la uña con un masaje y mantiene a raya las cutícula.

 

Si el caso es grave, se recomienda acudir al médico para que valore una terapia o tratamiento. Si se cree que puede llegar a controlar este comportamiento, se realizan varias recomendaciones: En primer lugar, reconocer si se muerden más las uñas en ciertos momentos de ansiedad, nerviosismo, aburrimiento, cuando se está viendo la tele… en ese caso, emplear técnicas de relajación, de respiración, incluso acudir a yoga o prácticas similares. Hay que mantener las manos ocupadas, por ejemplo, llevando un objeto en el bolsillo y tocándolo jugueteando con él cuando entren ganas de morder. Si se produce la necesidad en casa, las nuevas tendencias DiIY como el ganchillo, el punto o las manualidades suelen ayudar a mantener la mente y las manos ocupadas. Y además puede ser que se descubra un nuevo hobby o pasión, todo ventajas. Y, por supuesto, dedicar a las manos y uñas todos los mimos posibles para que se vean preciosas y no caer en la tentación de lastimarlas nunca más.

One Response to “¡No te muerdas nunca más las uñas!”

  1. Lucia

    Soy Lucia y mi madre me ha leído el post,… Lo voy a intentar. Gracias por la información

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