Si observamos nuestras uñas de cerca y atentamente podemos observar que el color, forma, grosor, fragilidad…etc están directamente en relación con nuestro estado de salud. Así personas que manifiestan carencias en su dieta, estrés, o han sufrido otro tipo de enfermedades, pueden ver sus uñas cambiar de manera considerable. He aquí una breve vista general sobre lo podemos descubrir a través de ellas.

Nuestras uñas nos indican si hay algo en nuestro estado de salud que no funciona de manera correcta. Puede manifestarse a través de manchas, descamación, estrías, puntos oscuros, líneas blancas, color amarillento, separación de la piel, ralentización del crecimiento, curvatura excesiva, reducción excesiva del espesor de la uña, sangrado, inflamación de los bordes o bandas rosadas en ellos… Estos son indicios característicos de que algo va mal.

Por ejemplo, el hábito de comerse las uñas puede indicar ansiedad y tensión crónicas. Las uñas pálidas reflejan anemia. Cuando ésta es grave, las uñas son quebradizas, su forma se altera, haciéndose lisas o cóncavas, a la vez que desarrollan estrías longitudinales.

Las uñas azuladas significan una deficiencia de oxígeno en la sangre, que podría deberse a una insuficiencia cardiaca o a un trastorno pulmonar crónico. El tono azulado también se manifiesta tras la exposición a un tóxico.

Cuando la uña adopta una forma cóncava con levantamiento en los extremos, puede indicar falta de hierro en el organismo o anemia, enfermedad coronaria, hipotiroidismo o desnutrición. Pero si la apariencia es de sangrado debajo de la uña, provocado por la rotura de los vasos ubicados longitudinalmente, no hay que descartar un trauma o una causa interna en un 10 al 20% de los casos.

Si la curvatura de la uña es importante, está ademas acompañada por un crecimiento excesivo del tejido conectivo y existe hinchazón de todo el dedo, se trata de una alteración conocida como dedos hipocráticos. Esta afección está relacionada con las enfermedades sistémicas. Trastorno en el que la superficie de las uñas alcanza un ángulo mayor o igual a 180º suele ser difícil de diagnosticar. Suele ser signo de insuficiencia pulmonar, cardíaca, hepática, gastrointestinal y renal.

Las líneas blancas transversales en varias uñas pueden indicar reacción adversa a algún fármaco, desórdenes metabólicos, tumores, enfermedades infecciosas (tuberculosis o malaria) asi como problemas renales y cardiovasculares.

Una banda rosa en el extremo es señal de cirrosis o insuficiencia cardíaca congestiva, mientras que cuando las uñas se vuelven de color amarillo, delgadas y con poco crecimiento (síndrome de uñas amarillentas) no deberían descartarse el asma, la tuberculosis o la bronquitis crónica.

Las uñas muy gruesas y deformadas pueden ser consecuencia de una micosis, es decir, una infección por hongos. La psoriasis, la deficiencia en vitaminas y la arterioesclerosis también alteran la forma de las uñas.

Las uñas en vidrio de reloj, llamadas así porque adquieren una enorme curvatura convexa, delatan la presencia de una infección crónica, un tumor de pulmón o una dolencia pulmonar.

Y la lista podría seguir… Solo se trata de que os hagáis una idea de la cantidad de cosas que nuestras uñas pueden decir a ojos de un experto… Está claro, que después de esto nunca volveremos a ver las uñas de la misma manera. Nada mejor para aprovechar y avalanzarnos sobre los colores de Essie, darnos el placer y cambiar al gusto de nuestros humores…¿No os parece?

 

 

Fotos: Thechicbizarreeffect, cutepinkpurple, Skinhairnails, Essie

 

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