Uñas pulidas: cómo acabar con la superficie irregular

Seguro que ya os habréis fijado en que a veces la superficie de nuestras uñas no está completamente lisa y que el esmalte nos queda como a rayas. Sin llegar a tratarse de un problema de uñas estriadas, hay soluciones para tratar este tipo de imperfección y que el esmalte quede liso y perfecto.

La solución es simple. Cuando nos hacemos la manicura, es decir, cortamos y limamos las uñas para darles uniformidad, empujamos las cutículas y retiramos los padrastros, podemos observar que a veces no tenemos una uña completamente lisa. Pues bien, lo que podemos hacer es utilizar un pulidor de 3 o 4 caras para alisar y pulir la superficie de cada uña.

Los podemos encontrar de varias formas y tamaños, pero esencialmente constan de 3 o 4 caras. Cada una posee un grano de limado o rugosidad diferente, desde fino hasta súper fino. Empezaremos a frotar ligeramente la superficie de cada uña para alisarla empezando por el grano menos fino hasta llegar al más fino. Notaréis que al pasar la cara más fina, si lo hacéis rápido y con insistencia vuestras uñas quedarán brillantes, si, muy lisas y ¡tan brillantes como si tuvieran una capa de brillo!

Pero atención, no debéis abusar de este procedimiento para no afinar vuestras uñas y que estas acaben por dañarse o romperse. Una vez cada dos semanas será más que suficiente. Es muy importante usar después un producto adecuado como ‘fill the gap‘, una base de tratamiento que precisamente se usa para correguir la superficie irregular. Rellena las estrías, alisa las imperfecciones e hidrata las uñas gracias a la Nutri-Keratina y el extracto de bambú.

Si probáis entonces el esmalte de color, cualquiera de los tonos que puedes encontrar en nuestra colección, veréis como éste queda perfectamente liso. La diferencia es inmediata y el resultado solo podrá ser excelente. ¿Listas para probar? 

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